miércoles, 16 de septiembre de 2009

Sala aprueba calle lleve nombre Dr. Octavio Almonte Fermín





SANTIAGO.-El Concejo Municipal, reunido este martes en sesión ordinaria, acogió a unanimidad una petición del síndico José Enrique Sued Sem para que una calle de esta ciudad sea rotulada con el nombre del doctor Octavio Ramón Almonte Fermín, quien es un prominente munícipe local.

Esta petición del sindico, que encabezó el informe verbal que sometió por ante la Sala, recibió el respaldo absoluto de todos los miembros de esta instancia legislativa presentes en dicha sesión cuando el presidente del Concejo, Rafael Ulises Cruz, la sometió a votación previa ponderación del ejecutivo.

El alcalde adicionó, al destacar la figura del doctor Almonte Fermín, que ya estaba cansado de que los reconocimientos se hicieran de manera póstuma y que pedía a los concejales que aprobaran esta solicitud “ahora que el doctor Almonte Fermín está vivo aunque muy entrado en edad y con condiciones físicas desgastadas por los años”.

Recordó Sued, en su exposición sobre este particular, que el prestante galeno santiaguense llegó a formar parte del Ayuntamiento y que incluso se desempeñó durante varios anos como presidente de la Sala Capitular.

“Se trata de uno de los santiagueros que más aportes han hecho a la ciudad y al municipio a través de los años”, dijo Sued Sem al pedir a los concejales presentes en la sesión de ayer martes que respaldaran el pedido para que una calle honre su nombre.

La vía escogida para ser rotulada con el nombre del prestante ciudadano es la que perpendicularmente atraviesa el Dorado I, la cual en la actualidad se conoce como Penetración, empezando desde la 27 de Febrero, justo en la esquina donde se encuentra el local de la Asociación Cibao de Ahorros y Préstamos.

“Al doctor Almonte, las pasadas y presentes generaciones tienen mucho que agradecerles”, sostuvo el sindico Sued tras destacar los méritos que adornan a este profesional de la medicina quien en 1961 fue presidente del Ayuntamiento.

Su hoja se servicio, sin embargo, va mucho más allá ya que además el doctor Octavio Ramón Almonte Fermín fue presidente de la Asociación para el Desarrollo de Santiago y miembro fundador del Consejo de Administración de la Corporación Zona Franca, así como miembro fundador del Consejo de CORAASAN.

En el doctor 2003 fue condecorado por el Poder Ejecutivo en el grado Comendador con la orden mérito de Duarte, Sánchez y Mella, distinción que recibió junto al ingeniero Luis N. Crouch, mediante el decreto 636-03.

Este profesional ha sido el director que por más tiempo y con mayor acierto ha dirigido el hospital Jose Maria Cabral y Báez en este siglo, particularmente en el periodo critico de la construcción del nuevo centro regional de salud, donde su honradez, capacidad, eficiencia y dedicación, hicieron posible que esta obra se plasmara en realidad, en el plazo estipulado.

“Creemos que por todos estos méritos acumulados, el doctor Almonte se merece algo más que una calle que honre su nombre”, dijo el sindico Sued tras insistir que se trata de una persona que siempre ha estado ligada al desarrollo de este Primer Santiago de América. Ya la Sala lo había distinguido como “Hijo Meritorio” en el 2004
“Tenemos que destacar los méritos que adornan a este distinguido munícipe que creyó, junto a otros meritorios visionarios, en el sueño de crear con base al esfuerzo tesonero y desinteresado, un parque industrial que sirviera de base para la creación de miles de empleos y mejorar la calidad de vida de los hombres y mujeres de Santiago y la región”.

El doctor Almonte como hombre público, como ciudadano ilustre, como médico, como esposo y padre ejemplar, ha sabido conquistar un honroso sitial en el corazón de sus compueblanos, reiteró el alcalde Sued.
El síndico, haciendo hincapié en la entrega del profesional santiaguense, sostuvo que como médico ha ejercido con mucha profesionalidad, con estricto sentido ético, con bondad y compasión.

Su vida profesional giró fundamentalmente en torno a dos centros médicos, el Hospital Regional José María Cabral y Báez, el cual dirigió y le correspondió la responsabilidad de regir su transformación física para convertirlo en el centro médico u hospital más moderno de su época en el país.

La Clínica Corominas fue su otro hogar médico, donde se entregó en cuerpo y alma a su desarrollo ganándose el respeto y admiración de sus pacientes y colegas.

El sindico Sued agradeció, finalmente, a todos los regidores presentes en la sesión de este martes la acogida unánime que dieron a su petición y adelantó que posteriormente se informará a la población el día y la hora en que se llevará a cabo el homenaje.

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